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MIGUEL ÁNGEL “CABEZON” TORRES

 

MIGUEL ÁNGEL TORRES

Nació el 29 de enero de 1949 en Resistencia (Chaco). Fue visto por última vez en Ciudadela, Buenos aires, en enero de 1978. Tenía 29 años.

Familia, infancia, adolescencia y juventud

Su padre, Urbano Torres, era chofer de Vialidad Nacional, allí se jubiló. Su madre, Zulema Valussi, era ama de casa. Miguel era el tercero de cuatro hermanos. Tenía mayor apego con su hermano Fernando. Solía discutir sobre política con su hermano mayor.
De adolescente conoció a Carmen Ferrreira, fueron novios durante muchos años. Posteriormente se casaron (26/01/72) y se fueron a vivir a Villa Don Enrique. Tuvieron dos hijas: Gabriela nació en diciembre de ese mismo año, y Claudia en junio de 1975, ambas en Resistencia.
Concurrió a la Escuela Primaria N° 42 de Resistencia. Su hermano lo recuerda muy ordenado y buen alumno. Sus estudios secundarios de seis años los realizó en el Colegio Industrial de Resistencia, del que egresó como Técnico mecánico.
Estudió la carrera de Ingeniería Civil en la UNNE, sin llegar a concluirla.
Fue empleado en Vialidad Nacional de Resistencia, desde 1968 hasta 18 de julio de 1976, fecha en que fue declarado cesante por resolución de prescindiblidad, debido a un sumario administrativo efectuado por abandono de servicio ya que Miguel Ángel había finalizado su licencia gremial como también su licencia anual, sin reintegrarse a sus funciones habituales. Debido a que personal no uniformado de la policía solicitaba recurrentemente información sobre él, se requirió datos a la Jefatura del 18° Distrito, quien respondió que Miguel estaba catalogado como “activista montonero” y que no lo habian aprehendido porque éste “se había fugado”. Según fuente consultada, habría presentado una nota fechada en Buenos Aires en la que renuncia al cargo el 14 de mayo de 1975; la misma no figura en su legajo laboral.

Militancia social y política

Miguel inició su militancia en el Centro de Estudiantes del Colegio Industrial en sus últimos años de sus estudios, llegando a ser Presidente.
Siendo empleado de Vialidad Nacional conformó una lista para obtener la dirección del Sindicato. Miguel se encargó de redactar la mayoría de los textos y comunicados para convencer a los compañeros de la importancia de formar el mismo. Las elecciones las ganaron con un 100% de sufragios, ya que no había lista de oposición. Ya en el Sindicato redactó el nuevo Estatuto del escalafón que regía la Convención Colectiva del personal. El 6 de diciembre de 1973 fue nombrado suplente en la Comisión de Paritarias Permanentes de Control de la Aplicación del Convenio Colectivo de Trabajo. Permaneció en el Sindicato hasta abril de 1975.
También formó parte de la Juventud Trabajadora Peronista. Posteriormente se incorporó a la organización Montoneros.

Persecución – Detención – Desaparición

En abril de 1975, en horas de la mañana, Miguel junto a Juan A. Miño y otro compañero, volvían desde unos talleres situados en la zona del Triángulo hacia su lugar de trabajo. En el trayecto fueron interceptados por un auto comando de Investigaciones de la Policía. Lo hicieron descender a Miño y le solicitaron su documento; al darse cuenta éste de que lo buscaban, salió corriendo y, aunque le dispararon, logró escapar introduciéndose en una escuela y huyendo por el fondo de la misma. A Miguel Ángel y al otro compañero los detuvieron. Él fue conducido a la Brigada de Investigaciones de Resistencia ubicada en calle Juan B. Justo, donde permaneció durante un día ya que fue liberado gracias a un contacto de la familia.
En esa fecha allanaron su domicilio en Villa Don Enrique, donde se hallaba su esposa Carmen y su hija.
Ante las constantes persecuciones policiales, se trasladó sin su mujer a Corrientes, donde permaneció un breve tiempo. De allí, con Carmen y su hija, se dirigieron a Asunción del Paraguay, donde se establecieron durante medio año aproximadamente. Por falta de seguridad en ese país, volvieron a la Argentina, radicándose en Ciudadela, Buenos Aires, donde una alquiló una casa.
En ese tiempo Miguel afirmaba trabajar en la empresa de su primo, sin que sea verdad esta situación. Fue una estrategia para que, ante su probable desaparición, éste pariente fuera informado.
Antes de producirse el secuestro de Carmen y sus hijas, Miguel ya habría abandonado su domicilio, y en esa circunstancia, secuestrado entre diciembre de 1977 y marzo de 1978.
Unos familiares residentes en Buenos Aires, avisaron a la familia Torres del secuestro de Carmen y sus hijas en enero de 1978. Tras averiguaciones realizadas, tomaron conocimiento de los lugares en que se encontraban Carmen y sus hijas: en el Ejército de Ciudadela y en la Brigada Femenina en San Martín (Buenos Aires), respectivamente.
Tras varias gestiones, las niñas Gabriela y Claudia, fueron recuperadas en marzo de 1978, por sus abuelos paternos.
De la pareja no se tuvo más información sobre su paradero.

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