dic/12

14

MASACRE DE MARGARITA BELÉN: 36 AÑOS DE LUCHA POR LA MEMORIA

 

_

 

Organizaciones sociales  y de Derechos Humanos y familiares de las víctimas homenajearon a las víctimas del fusilamiento clandestino en el monumento a los caídos en Ruta 11. Antes del acto se señalizó la cárcel Unidad 7 como sitio en el que se cometieron crímenes de lesa humanidad durante el terrorismo de Estado. 
Organismos de DDHH, familiares de las víctimas, organizaciones sociales, juventudes políticas y autoridades del gobierno provincial se dieron cita en el monumento en Ruta 11 para ponerle el cuerpo al recuerdo de la matanza de 13 de diciembre al cumplirse 36 años del crimen. HIJOS de Chaco y Formosa leyeron un documento conjunto en el que señalaron la necesidad de continuar la lucha por los DDHH en la actualidad. Hubo palabras de reconocimiento y apoyo a Susana Trimarco, la madre de la Marita Verón, quien fuera secuestrada por un red de trata. Antes del acto central los organismos de DDHH instalaron un cartel en la vereda de la Unidad Penal 7 en que se explica que el lugar fue utilizado por el terrorismo de Estado para cometer crímenes de lesa humanidad. Varios de los militantes fusilados en la Masacre de Margarita Belén fueron sacados de la U7 prácticamente a punta de pistola para luego su “traslado” en el convoy de la muerte. La caravana hacia el monumento en la Ruta 11 partió pasadas las 16 desde la Casa por la Memoria, donde la noche anterior se realizó la tradicional vigilia. Este fue el segundo aniversario con genocidas encarcelados, desde que el 16 de mayo de 2011 ocho autores materiales de la Masacre fueron condenados a prisión perpetua por el fusilamiento clandestino.

EL ACTO EN EL MONUMENTO

Luego de el izamiento de la bandera por parte de Mirta Clara de Salas, y un militante de HIJOS Formosa, del Himno y de la lectura de adhesiones, el exdetenido Juan “Quito” Fernández inició la ronda de oradores manifestó su alegría “por haber cumplido con los compañeros al encarcelar a los asesinos” y recordó al fallecido Rodolfo Bustamente, exdetenido y testigo en la Causa por la Masacre. Asimismo, rescató el papel del Estado nacional en el proceso de juzgamiento al genocidio iniciado en 2003: “Dedicamos este triunfo a todos los jóvenes, a todos los compañeros, a todo ese pueblo que se moviliza en la calle y a esa compañera que viene de nuestro proyecto y que se llama Cristina Fernández de Kirchner. No debemos pasar por el alto el ejemplo de Néstor Kirchner cuando ordenó bajar los cuadros de los asesinos en la ESMA” expresó. Tal como sucedió durante la vigilia, hubo espacio para la música de la mano de José Saavedra, exdetenido formoseño que tocó “El Romance del Carau” en homenaje al fusilado Carlos Alberto Duarte “y a todos los compañeros asesinados el 13 de diciembre”, según palabras de Saavedra.  “(…) Nunca se marchó la tarde /de Margarita Belén /llora la blanca paloma/ llora el Paraná y también se ha puesto a llorar el monte / de Margarita Belén/ Sepan los pueblos del mundo /que en Margarita Belén /mataron al Carau/ por la Patria Libre que quiso tener” cantó Saavedra en uno de los momentos más emotivos del acto, al que no le faltó el fervor militante de cada año, esta vez potenciado por ser el segundo aniversario con sendas condenas para los ejecutores del fusilamiento y para los torturadores del CCD Brigada de Investigaciones. Como es habitual, la agrupación HIJOS fue la encargada de cerrar el acto con la lectura de un documento, que fue el resultado del trabajo conjunto entre las regionales de Chaco y Formosa. Martín Peralta de Chaco y Juan Manuel Lensckac de Formosa  se turnaron en la lectura: “Hoy estamos en el camino de los procesos judiciales que reivindican la lucha de tantos años de los organismos de derechos humanos. La memoria de los compañeros asesinados sigue presente en la perseverancia y en la organización para mantener viva la llama de la lucha contra la impunidad que nos dejó la dictadura. La condena al terrorismo de Estado no clausura esta historia. Derrotar el proceso económico y social de la última dictadura cívico-militar y construir un país en el cual la vida, la salud,  la educación y la justicia estén aseguradas para todos, es el mejor homenaje posible a la generación militante de los años 60 y 70. Esa lucha por la patria socialista, la lucha por la liberación de nuestros pueblos, es hoy la construcción de la patria grande”.La triste resolución del caso de Marita Verón, con los 13 imputados por su secuestro liberados de culpa y cargo, no le fue ajeno al documento; “Gran preocupación, por como está jugando la justicia, podemos poner como ejemplos las demoras generales de los juicios por lesa humanidad, y también en relación a la aplicación de la ley de medios demorada ya más de tres años por gestión de los medios concentrados, o el caso de la resolución en primera instancia del juicio por la desaparición de Marita Verón, que 2 días después que la presidenta entregara el premio de lucha por los DDHH “Azucena Villaflor”; a su madre, Susana Trimarco en el marco de la celebración del día internacional de los DDHH, dejó libres a los responsables y cómplices, absolviéndolos x falta de méritos… También hubo un párrafo aparte para remarcar las políticas pendientes en Derechos Humanos; “A los poderes ejecutivos por la pobrísima formación a policías que terminan quedando en manos de  las enormes estructuras de corrupción que las fuerzas han desarrollado, y las lógicas instaladas de abusos y ligazones con el crimen.¿Puede habilitarse a una persona joven, que se inicia en el camino de la adultez, a portar un arma y dejarla en manos de las estructuras corruptas luego de 6 meses de una pobre formación? Margarita no es el 12 y el 13 de diciembre. Margarita es todo los días. Margarita debe ser guía de la política pública desde los espacios de cultura, educación, medios de comunicación y desde todos los ámbitos en que esta logre transformar desde la práctica cotidiana el entramado que nos dejó la dictadura y el neoliberalismo. La patria grande se construye diariamente en cada pequeña  o gran acción,  tomando lo mejor de la luchas de nuestro  pueblo”.El cierre estuvo a cargo de Juan Carlos Fernández, hijo de Eduardo Fernández, militante de Goya desaparecido posiblemente asesinado en la Masacre de Margarita Belén, que con la voz ronca de emoción nombró a cada uno de los fusilados allí el 13 de diciembre de 1976 a lo cual desde la “tribuna por la memoria” todos los presentes refrendaron los nombres con sendos “PRESENTE, ahora y siempre”.

SEÑALIZACIÓN EN U7

 

_

Antes de iniciar la caravana desde la Casa por la Memoria hacia el acto, se realizó la instalación de un cartel en la vereda de la cárcel Unidad Penal n º 7 que describe su  funcionamiento como prisión política durante los años previos a la última dictadura y, con mayor intensidad, a partir del 24 de marzo de 1976. (Precisamente, de la U7 fueron sacados siete de los militantes asesinados el 13 de diciembre de 1976). Fue así como Juan Carlos Fernández, de HIJOS Chaco y presidente de la CPM, la coordinadora del Archivo Nacional de la Memoria, Judith Said, el secretariode DDHH de la provincia José Luis Valenzuela, y un nutrido grupo de sobrevivientes, muchos ex detenidos de la U7 y varios penales del país, junto con militantes de H.I.J.O.S. de Chaco y Formosa y familiares y amigos le hicieron frente al sol implacable de la siesta chaqueña para señalar el uso oprobioso de la U7 por parte del terrorismo de Estado durante la última dictadura. Las vueltas de la historia ( y de la justicia): en el preciso instante en el que familiares y ex detenidos políticos inauguraban el cártel en la vereda de la prisión, allende sus muros yacían encarcelados los ex funcionarios judiciales Roberto Mazzoni y Luis Ángel Córdoba, procesados por su complicidad criminal con la represión genocida.

 

_

 

Juan Carlos Fernández señaló la necesidad de darle continuidad y profundidad a las políticas de Derechos Humanos ya sea en lo que refiere a la investigación, al juzgamiento de los crímenes y también en lo que respecta a la organización de los sitios de memoria. “Esta señalización es un aporte a todo eso” manifestó. Además, Fernández refirió el caso del jefe de la guardia más violenta y pegadora de la U7 en los setenta;  César Casco, el entregador de los fusilados al convoy militar, actualmente procesado en el marco de las causas por crímenes de lesa humanidad; “Lo queremos preso, por torturador, y también queremos que no haya más Cascos en la U7 ni en ninguna cárcel del país” remarcó.  El ex detenido en la U7 y testigo en la Causa por la Masacre de MB Miguel Bampini, destacó la importancia de mostrar “qué fue lo que pasó en lugares como este para que la juventud lo sepa y no lo repita nunca más”. Finalmente, Judith Said, coordinadora del Archivo Nacional por la Memoria, en representación de la Secretaría de DDHH de la Nación recalcó que este tipo de acciones son un homenaje a las víctimas y al mismo un “repudio absoluto al terrorismo de Estado, una llamada al Servicio Penitenciario Federal y a todos sus trabajadores para señalar que ese tipo de prácticas no pueden repetirse”. Junto con la de la U7 ya son 49 las señalizaciones de ex Centros Clandestinos de Detención y espacios afines realizadas en nuestro país. Un modo de visibilizar al terrorismo de Estado y dar  a conocer sus crímenes para afianzar el proceso de Memoria Verdad y Justicia y evitar que se repitan estos hechos aberrantes. La instalación del cartel fue organizada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, a través de la Red Federal de Sitios de Memoria, la Subsecretaría de Gestión Penitenciaria del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, la Comisión Provincial por la Memoria y la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia.

 

MASACRE DE MARGARITA BELÉN
Se conoce como “Masacre de Margarita Belén” a la tortura y posterior asesinato de un grupo de detenidos políticos en un operativo conjunto del Ejército Argentino y la Policía del Chaco realizado el 13 de diciembre de 1976, en Ruta 11 – en cercanías a la localidad de Margarita Belén. Este fusilamiento clandestino fue disfrazado de enfrentamiento durante el traslado de los detenidos desde la ciudad de Resistencia a Formosa. Los asesinados eran jóvenes militantes sociales y políticos comprometidos con la construcción de un país más justo. Algunos habían optado por la lucha armada, otros no. Distintos documentos oficiales de la dictadura prueban el alto grado de planificación que tuvo la Masacre. Durante la tarde del domingo 12 comienzan los preparativos en la Alcaidía, donde son concentrados detenidos políticos trasladados desde la prisión U7 y de la Brigada de Investigaciones. A partir de las 20 h del domingo comenzaron las torturas al grupo de recién llegados junto con presos políticos en cautiverio en la Alcaidía. En horas de la madrugada el convoy del supuesto “traslado” partió hacia la ruta 11, donde los presos políticos –maniatados y extenuados por la tortura- fueron ejecutados. El 16 de mayo de 2011 ocho militares fueron condenados a prisión perpetua por ser considerados autores materiales de los homicidios. Un policía fue absuelto por insuficiencia probatoria. La investigación judicial continúa: existe una lista de más de veinte imputados (colaboradores civiles, funcionarios judiciales) y queda por resolver la restitución de los cuerpos de los asesinados que permanecen desaparecidos.

LOS MILITANTES ASESINADOS EN MB

Se tiene certeza de 22 fusilados, si bien el número exacto de víctimas podría ser mayor y permanece en conocimiento de los ejecutores, que aún a más de tres décadas de los hechos insisten en negar los crímenes. A partir de la investigación y la reconstrucción de los hechos pudo identificarse a 23 asesinados; Alcides Bosch, Patricio Blas Tierno, Néstor Carlos Sala, Carlos Zamudio; Luis Ángel Barco, Roberto H. Yedro, Delicia González, Luis Díaz, Fernando G. Piérola, Raúl María Cairé, Julio Pereyra, Dora Noriega, Carlos Alberto Duarte, Carlos Tereszecuk, Luis Arturo Franzen, Emma Beatriz Cabral, Reinaldo Zapata Soñez, Mario Cuevas,  Eduardo Fernández, Manuel Parodi Ocampo, Raúl Antonio Méndez, Ramón Luciano Díaz, y Ramón Vargas. Oriundos de Chaco, Corrientes, Misiones, Formosa, Entre Ríos, Santa Fé y de la provincia de Buenos Aires, la mayoría eran militantes de la Juventud Peronista, algunos estaban encuadrados en organizaciones armadas, otros no, todos fueron asesinados en el marco de un plan de exterminio digitado por el terrorismo de Estado para eliminar las organizaciones  populares que enfrentaban a la dictadura cívico-militar.

<<

>>

Comisión Provincial por la Memoria | Desarrollo: Juan Facundo Uferer Ferreyra