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ELSA QUIROZ – EN EL NOMBRE DEL PADRE

La diputada nacional (Acuerdo Cívico y Social) Elsa Quiroz comenzó su declaración a las 14.53 con el relato con su caída en abril de 1976 y su paso por la Brigada. La jueza Yunes le pidió que se centrara en los hechos referentes a la materia de la causa, para no inmiscuirse en la investigación de la causa Caballero y para eludir la “re-victimización”. Aclarada la cuestión, la declarante contó que el el 13 de mayo la trasladan a la Alcaidía, de donde la sacan junto con un grupo numeroso de presas el 19 de noviembre y las llevan al penal de Villa Devoto, en el Pabellón 36.
El 11 de diciembre las autoridades del penal le ordenan a Elsa y a Nora Valladares prepararse para ser nuevamente trasladadas, a bordo de un avión, sin mayores aclaraciones de la razón o el destino del viaje. Ante la negativa, durante todo el día, diferentes jefes de área del penal insisten con la orden y las van a buscar reiteradas veces. La única defensa de las presas era denunciar a los gritos que se querían llevar a un grupo de gente de la cárcel apelando a la solidaridad de los vecinos, los únicos que podían informar de la situación a los familiares de las presas. Finalmente, algunas horas después baja la noticia de que el traslado se cancelaba por razones meteorológicas: excesiva cantidad de niebla hacía imposible el viaje. El 14 de diciembre Elsa se entera por un hermano de la Masacre. El traslado no se efectivizó cuando las condiciones climáticas mejoraron.
Ese mismo 11 de diciembre, en la sección de Gendarmería dependiente de un escuadrón de Las Palmas, donde cumplía funciones su padre el suboficial mayor Albino Quiroz, reciben una comunicación del Ejército solicitando un refuerzo para una patrulla de traslado que explícitamente señalaba debía ser liderada por el padre de Elsa. Era la primera vez que se hacía un pedido de esas características, y los gendarmes decidieron no acatar la orden. Por la noche un militar tuvo una discusión muy fuerte por ese tema con el jefe de la sección de Gendarmería, de apellido González. La reunión terminó con el militar abandonando el destacamento pegando un portazo. Los gendarmes decidieron que lo mejor era que a partir de ese momento Quiroz padre fuera custodiado por la fuerza y no apareciera más por su domicilio, al punto de tener que recluirse en su destacamento. Un año después lo trasladaron de zona y se retiró en el escuadrón de Perito Moreno.
Varios de los gendarmes presentes se emocionaron al escuchar a Elsa y la historia de su padre perseguido, amenazado por el Ejército y socorrido por el “aguante” de sus camaradas en abierta rebeldía con las autoridades militares, al punto que uno de los oficiales se le acercó y dándole un fuerte apretón de manos le dijo que estaba “encantado de conocerla”. Con este testimonio finalizó a las 16:00 la jornada, por lo cual la audiencia pasó a cuarto intermedio hasta hoy miércoles 4 de agosto.

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Comisión Provincial por la Memoria | Desarrollo: Juan Facundo Uferer Ferreyra